Error #21, Malik

A finales del 2001, decidí inscribirme en un curso de relaciones públicas, sus clases se daban en un salón reservado en un hotel en el centro de la ciudad, por lo que debía desplazarme en transporte público. En una de esas tantas ocasiones en un día caluroso y soleado, hago la aclaración por que todo me pasa de noche y oscuro, cargada de libros me subí de pronto en el asiento delantero de un auto del transporte publico, le pregunte la ruta, y lo mire, me sorprendió encontrarme al lado de un hombre de nacionalidad árabe o india,  ¡con turbante y todo!, eso no se ve en santo domingo, y menos en un día claro y ajetreado, me sorprendió tanto que el debió notarlo y me sonrió, yo solo pude atreverme a devolverle la sonrisa y preguntarle si hacia mucho que se dedicaba a ese oficio.

 

Me dijo que no, que solo lo hacia en el trayecto a la universidad, que estaba estudiando medicina en el país y que vivía cerca del hotel donde yo tomaba mis clases, que estaba haciendo la pasantía en un hospital publico de la zona baja hacia donde se dirigía en ese momento.

 

Me pregunto mi nombre, y me dijo que pocas personas eran tan directas con el como yo, me dio una tarjeta con sus datos y me dejo en mi destino.

 

Una semana después al salir del curso, me sorprendió que malik, me esperaba en la entrada del hotel, me saludo muy caballeroso y me dijo que me había buscado toda la semana, ya que había dejado uno de mis libros en su automóvil, le agradecí, y me invito a tomar algo en un restaurante cercano. Me contó de su familia, que vivía con otros compatriotas en un apartamento, que se sentía solo y sin amigos, me vi en la posición de tener que darle mi número de celular, y aceptar su intento de amistad.

 

Me llamo varias veces para invitarme a salir, pero no me sentía confiada por su insistencia, pero como todo pasa, una noche de puro aburrimiento, me llamo y me suplico que saliéramos a conversar. Accedí y sugerí un lugar neutro.

 

Nos encontramos una hora después, y ahí lo vi por primera vez sin turbante, era de noche y les juro, que casi me echo a correr cuando  lo vi, tenia  un peluquín, era grande y resaltaba a leguas, llevaba una camisa floreada de un color entraño, pero eso no importaba, yo solo miraba su peluquín, usaba un perfume embriagador y fuerte, pero yo solo tenia ojos para el peluquín, era duro se veía compacto como un sombrero, y tenia un mechón que se desplazaba por su frente de forma “natural” cuando el se pasaba la mano para acomodarlo, no recuerdo que comimos ni que bebimos, ni como llegamos a mi casa, solo se que el me pidió usar el baño, le ofrecí de tomar nos sentamos en el sofá, el, en un impulso, intento besarme, lo rechace, quiso forzarme, y en ese momento, no se porque lo juro,  le quite el peluquín, el se paro de repente me miro con ira, tomo su peluquín y salio de mi casa. Fue como si no hubiera sucedido, se esfumo como humo, y no lo volví a ver, pero me hubiera gustado ver de día, su peluquín.

Publicado en  on Junio 9, 2008 at 6:47 am Comentarios (5)
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