David III (la prima y el apartamento)

Los nervios me estaban matando, no me llegaba un respuesta inteligente a esa sugerencia, así que me hice la idiota, y me quede en silencio mientras el repagaba al taxista quien ya estaba sacando las maletas, entramos a la habitación y apenas 3 segundos después el me tenia contra la pared, me besaba rápida y efusivamente , no sentía la química, no sabia que hacer ante este torbellino de hombre, el se detuvo un momento se metió la mano en el bolsillo y saco un anillo, era hermoso, tenia una gran turquesa y pequeños brillantes alrededor, tomo mi mano y me lo puso, quede muda solo sonreí y  el me dijo “me voy a bañar, si quieres pide algo de tomar al servicio del motel”. Ordene un vino y algo de comer.  No sabia que acción tomar, no encendía lo del anillo, si apenas era la segunda vez que salíamos juntos, El salio rápidamente del baño y se abalanzó sobre mi, me besaba y me desvestía, para entonces ya el vino me había dado fuerzas y tranquilidad, me gustaban sus besos, me gustaba su olor, me sentía cómoda en sus brazos, era un muy buen amante, y mis expectativas fueron mas que superadas, podía hacer el amor con el resto de mi vida. Nos quedamos varias horas en el motel, ahí nos amamos y nos conocimos, conversamos y compartimos, ahí en la oscuridad volví a encontrarme con el amante platónico de los últimos meses, el hombre que me escuchaba y quería compartir su vida conmigo. Nadie me había dado un anillo, ni siquiera Heriberto después de casi 10 años. Tal vez esa era la respuesta a mis oraciones.

 

Al llegar a casa, mi madre se sorprendió con lo del anillo, así como su prima, quien era una persona esnobista y arribista, se creía mejor que todos a pesar de tener orígenes paupérrimos y nada de educación, ella nunca me invito a su casa, me saludaba de lejos.

 

Ella conocía a muchas de las “novias” anteriores de David, y al verlo que había vuelto tan pronto  y que estaba tan involucrado y pasara tanto tiempo en mi casa, la molesto. Una vez lo llamo al celular y le dijo que pasara por su casa que quería hablar con el, estábamos lejos en casa de mi padre, por lo que el no pudo llegar a tiempo, y no pudo acudir a la cita. Al otro día en el salón de belleza me entere que ella había invitado a una de sus ex novias y que ella se había arreglado para un reencuentro, planificado. Se habían pasado el día comentando  y hablando de nosotros, decían incluso que el tenia mala fama y que lo nuestro no duraría, que el siempre se metía en líos, que nunca tenia dinero, que incluso le había robado cosas para venderlas y que lo habían visto con otras mujeres durante su estadía. Esto era un mensaje muy claro, ya que la joven del salón me contó todos los detalles, y no estaba segura cuanto había de verdad en todo esto, así que no dije nada. Sabia que el no era tacaño, y había visto la gran cantidad de regalos y encargos que el le traía. El nunca hablo mal de ella, eso me daba una idea de la verdad.

 

 

Su estadía solo fue 4 días, ya que tenía que regresar al trabajo, mi vida volvió a la normalidad, y su prima volvió  ignorarme, solo miraba por la ventana cuando algún vehículo se detenía en mi casa. Era una vigilancia 24 horas. En una de las tantas llamadas de mi prometido, a su prima, le había dicho que le habían regalado un televisor en el trabajo y que “pensaba” enviarme de sorpresa ,  al otro día en el salón de belleza, el saludo inicial de todo el mundo fue “¿Y cuando te llega el televisor?”, ¿que televisor? Pregunte, a lo que me respondieron que su prima había dicho que el me enviaría un televisor que yo le había pedido, me molesto tanto que termine llamándole ahí mismo y contándole TODO lo que había escuchado en el salón, el se sorprendió por la forma de actuar de su prima.

 

Pasaron 2 meses mas y David quiso volver, esta vez era de sorpresa no le había dicho a su prima, habíamos planeado quedarnos en un hotel del centro de la cuidad por 5 días, hice las reservaciones, lo busque en el aeropuerto, dejamos las maletas grandes en mi casa, y nos dirigimos al hotel, no sin antes pasar por el salón a regalar chocolates para que todas nos vieran, y el mensaje llegara  su prima.

 

Fueron unos días fabulosos, y nos dimos cuenta de los compatibles que éramos, era como una luna de miel. Para ese entonces de mudaron los inquilinos del departamento y quedo vació. La novia de mi hermano, a quien mi madre no soportaba, vio la oportunidad y comenzó a decir que tenia que mudarse porque le habían aumentado la renta, que estaba buscando apartamento y no tenia donde guardar sus muebles mientras tanto, estaba claro que ella quería vivir en el apartamento. En una reunión familiar, mi hermano le explico a mi madre la situación, mi madre que no es tonta solo dijo: “Ah!! En el apartamento no, porque Sailem y el gordo de NY, lo van a arreglar y se van a mudar ahí”. Esa si fue una sorpresa para mi, quien no estaba enterada del asunto tampoco.

Publicado en  on Julio 25, 2008 at 8:57 pm Comentarios (2)
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David II (con todo y maletas)

 

 

Esa misma tarde me llamo, desde NY, me dijo que lo esperara, que el volvía, yo me burlaba, no entendía el capricho de este hombre, que me llamaba mas de cuatro veces al día, y hablamos por mas de media hora, me contaba todos sus detalles y se preocupaba por mi vida cotidiana, tanto hablamos que llegamos a teñir momentos íntimos por teléfono, el era elocuente, y me encantaba su tono de voz, me dijo que le debía un beso y que tal vez algo mas, me decía cuanto me deseaba y lo que me haría en cuanto estuviéramos juntos, me tenia intrigada, ya que había visto sus pies y de verdad me parecieron pequeños, así que no me hacia muchas ilusiones en cuanto a sus dotes amatorias , pero de que tenia labia, la tenia, y la verdad yo no tenia mas que hacer. Me fui acostumbrando a sus llamadas,  y sin darme cuenta le abrí espacio en mi vida. Me sorprendió con un inmenso arreglo floral para San Valentín. Sus constantes llamadas llegaron a molestar a mi madre, quien en un momento de enojo, me  dijo que estaba perdiendo el tiempo, que ese hombre  tal vez tenia su familia en  NY y que buscara un trabajo, que no necesitaba flores sino dinero. 

 

Así que en la próxima llamada le dije que dejara de llamar, que la verdad estaba molestando a mi madre y que fuera un poquito más medido con sus llamadas, el solo respondió “mañana te envío 100 dólares para que te compres un celular”, y así lo hizo, me envió 100 dólares lo cual sorprendió a mi madre, ya que ella sabia que yo no había tenido ninguna relación con el, y aun así me envió dinero. Sus regalos y llamadas continuaron, así como el envío periódico de dinero para mis gastos, todavía no tenia computadora , así que me trasladaba a un centro a escribirle cartas de amor, y secretos íntimos, el me enviaba fotos que mostraba orgullosa a mis amigas.

 

Nuestras noches de pasión se hicieron mas intensas, me masturba al teléfono y a el le gustaba escucharme, y así llego marzo, el tenia programado  volver al país el día 11, ese día lo volvería a tener frente a frente, y ya no seria un amor lejano y platónico, el esperaba mas…

 

Me llamo y me dio la hora y fecha para recogerlo en el aeropuerto, yo nerviosa llame un taxi amigo de la familia, y me dirigí a su encuentro, el vuelo llego puntual, y lo vi salir estaba mas blanco, y vestía de forma mas casual, me saludo cordialmente y  subimos las maletas al taxi, en el camino hablamos poco, y yo pese que tal vez se había arrepentido, así que calle y sonreí. De momento el le dijo al taxista:

  “Caballero, yo tengo que seguir para el interior esta tarde así, que me gustaría que nos dejara en un motel cercano, para descansar un poco.” No se cual estuvo mas sorprendido el taxista amigo de mi madre o yo que no contaba con su astucia.

Publicado en  on Julio 23, 2008 at 2:07 am Comentarios (2)
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Error #22 ,David

 Mi abuela siempre me dijo, “Solo encontraras un marido o en tu casa o en la iglesia” y parece que tenia razón.

 

Fue un 24 de diciembre, yo venia del salón de belleza y  mi hermano me esperaba para ir a casa de mi abuela. Al llegar a casa lo vi hablar con un vecino, un joven medio gordito con aspecto de Dominican –York, me lo presento, muy formal:

 

-Mucho gusto mi nombre es David, yo (indiferente), le respondí, Encantada y subí al vehículo, sin mucho interés, nos dirigimos a casa de mi abuela. Y no lo volví a ver hasta la noche, cuando lo vi desde su balcón observando la fiesta que había en mi casa.

 

Recuerdo esas fiestas como las peores de mi vida, mi hermano ya no vivía con nosotras y mi madre siempre tenia una actividad, y yo no tenia a nadie en mi vida, a pesar de las reuniones familiares, el año 2002,  me llego en medio de una depresión sola en mi habitación, llorando y pidiéndole a Dios por un compañero, no sabia que mi respuesta esta justo en la casa de la frente, pensando lo mismo.

 

 No lo volví a ver hasta principios del nuevo año, cuando en mis afanes sabatinos de limpieza, me llevaron a limpiar la acera, y no repare en que la blusa de tirantes que llevaba, no representaba ningún reto para mis grandes senos que se asomaban cada vez que me agachaba a recoger las hojas del suelo. Tampoco repare en el par de ojos que me observaban desde la cera del frente, por lo que me sorprendí al escuchar: “la ayudo Joven”.  Mire hacia arriba y me encontré con unos ojos claros y una blanca sonrisa. Le dije que no que gracias y me apresure a terminar ya que no estaba en mis mejores fachas.

 

Sentía que no podía pararme en el frente de la casa sin que el estuviera ahí, siempre saludándome con la mano, no se que se creía, no era mi tipo, era bajito, regordete y de pies pequeños, además no soportaba su forma de vestir, no era mi estilo.

 

Una tarde mi hermano me dio una hoja y me dije “te lo enviaron”, me extrañe era una hoja de vida, su resume, tenia todos sus datos, mi hermano me dijo en burla,” a ver si lo contratas para que deje de asecharnos”.  El siempre buscaba pretextos para pedir el teléfono prestado o entrar a saludar a mi madre.

 

Una tarde me vio sentada leyendo en la terraza y me pregunto si podía darle datos sobre la universidad a la que iba ya que el estaba interesado en  aprender español.

Me dio sus datos y me hablo de el, de su trabajo en el cuerpo de paz, que trabaja en hospitales, que había estado en la guerra del golfo, me dijo que era maestro que trabajaba en NY, que venia de vacaciones a ver a su prima, me invito a tomar algo por la zona colonial, esta vez tuve la oportunidad de mirarlo bien, tenia un pañuelo negro que mas que un gángster lo hacia ver como un pirata regordete, había algo de niño en el, y me pareció sincero.  Le acepte la invitación, y esa tarde del 10 de enero del 2002, nos fuimos en taxi, hacia la zona colonial, fui explicándole edificio por edificio, calle por calle, cada estatua, y el solo sonreía, y tomaba fotos, caminamos por casi 3 horas y  yo tenia sed y calor y decidí sentarme en un banco de piedra, y me compro un helado y un paquetico de maní salado, estaba sorprendida por la tacañería de este hombre, quien me había invitado y no tenia ni para invitarme a un lugar decente.  Su excusa era que tenía el dinero en dólares, y que pensaba cambiarlo en algún lugar de la zona, pero era domingo y todo estaba cerrado. Caminamos un buen rato, yo le decía que no había problema que yo tenia dinero y el se negaba a aceptar que yo pagara algo, al final decidió ir a un ATM , pero ya era tarde yo tenia calor y quería irme, así que llamamos un taxi .

 En el camino  se disculpaba y me ofrecía traerme cosas en sus próximos viajes, yo cortes, lo rechazaba, no estaba acostumbrada a ese tipo de trato y no lo quería ver mas.

 

Al llegar a casa baje del taxi y me despedí, el vivía  al cruzar la calle a si que ni moleste en hablar mucho.  Al llegar a mi casa le dije a mi madre, con este no vuelvo a salir, A la media hora, yo estaba bañándome, y mi madre me avisa que me busca el joven, me pongo una bata y salgo a la sala, y ahí estaba el con un pequeño osito de peluche color azul, y me dijo que quería que tuviera un buen recuerdo de nuestra primera cita y se despidió muy cortes. Me sorprendió agradablemente.

 

Al otro día, en la noche fue despedirse ya que se iba en la madrugada para NY, mi madre y mi hermano se las arreglaron para dejarnos solos, estábamos sentados uno al lado del otro, me miro a los ojos y vi algo, vi algo que me gusto, sentí algo caliente por dentro, había música, y me pidió lo enseñara a bailar estábamos solos y yo seguía intrigada por ese brillo misterioso, se paro frente a mi y note que no era tan bajito, yo apenas llegaba sus hombros, me tomo por la cintura y hubo un momento mágico y casi eterno, donde solo nos quedamos ahí, frente a frente, no  hubo beso ni nada solo magia.

 

 De momento llego mi madre y nos interrumpió, el apenado se apresuro a despedirse y me aseguro en frente de mi familia que volvería en 2 meses, y que cuando volviera era en serio. no supe que quiso decir con eso en ese momento…pero pronto lo sabría.

 

 

 

Publicado en  on Julio 22, 2008 at 6:17 am Comentarios (6)
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La casa de los payasos

 Mi prima Cristina, una chica muy problemática que tenia a sus padres al borde de la locura, vino al país a visitarme desde Boston, ella  es muy “amigable”  por decirlo así y a los tres días de su estadía ya tenia un novio, un payaso de profesion que había conocido en una repostería, nunca había conocido alguien de ese oficio y me pareció interesante conocerlo, ya que si no iba no iba tener control de los actos de mi inquieta prima, el nos invito al cine y ahí lo vi, alto de cabeza grande , redonda, ojos pequeños y boca grande, la verdad no necesitaba mucho maquillaje para revelar su oficio, estuvo muy cordial y me contó que trabajaba en un programa de televisión, en un canal católico de mi ciudad, y que amenizaba fiestas infantiles.

 

Días después llego una invitación para ir a su casa a visitarlo, cuando fuimos en un taxi, lo primero que vi era que era una zona peligrosa, de la parte baja de la ciudad, y que su casa mas que humilde era asquerosa, sucia y olía a moho y descuido, ella estaba encantada con el y sin preámbulo se dirigió a su habitación dejándome en la sala con sus compañeros de vivienda quienes se asemejaban a los muchachos perdidos de mercado mal vestidos, mal hablados y mal olientes, no supe que hacer, solo me quede sentada en un sillón al que le faltaba la mayor parte del forro, mientras escuchaba las risas de mi prima en la otra habitación.

 

Tan notoria fue mi incomodidad que uno de los “compañeros” del payaso, me sugirió que fuera a ver una película con el en su cuarto, mientras esperaba a mi prima. Lo mire, lo vi insignificante y accedí, su habitación no parecía parte de esa casa, esta limpia y organizada, tenia una cama bien arreglada, un equipo de música, DVD, y un gran televisor, me sentí sorprendida por el cambio, me ofreció varios filmes modernos y me decidí por uno, nos recostamos en la cama y lo vimos, el muchacho era muy educado, y respetuoso, me dijo que vivía ahí porque era económico, que ganaba bien como payaso y que eso le permitía ahorrar y pagar sus estudios.

 

Entre la película y la conversación se me olvido mi prima, pasaron como 3 horas y ella seguía con el payaso. A la hora de irnos el payaso, me dio un guiño de complicidad que no entendí hasta días después.

Cuando nos visito de nuevo en mi casa, me pregunto como iba mi relación con el muchacho con quien había pasado el rato ese día. Me sorprendió y le pregunte por que, y me dijo que el le había dicho que en ese rato nosotros también habíamos tenido un maratón sexual, que incluyo películas y otras cosas. No supe que decir, pero al parecer el muchacho lo hizo para proteger su imagen, así que no lo negué solo sonreí dejando mi fama y mi honor en entredicho. Aunque no se si fue por una buena causa.