David V, El negocio

La sorpresa fue tan grande que cerré el teléfono rápidamente y me senté en mi cama, fría, pensativa, que diaria mi madre, y mi familia, acaso la prima lo sabia y me trataba con tanto desden, yo no quería ser la amante de nadie, estaba desesperada. El teléfono sonó de nuevo, lo deje sonar, llamó varias veces, sabia que era el, pero no tenia fuerzas para afrontar la verdad. Había mucha gente en la casa y esa era una conversación que sabia no podía tener tranquilamente, me tome un calmante, trate de dormir, y en la noche espere su llamada.

 

Lo tome tranquilamente y le dije que no había mas que hablar, que gracias por todo y que siguiera su vida, el muy ansioso me dijo, que era por negocio, que tenia que esperar 5 años, porque una mujer le había dado diez mil dólares, un año atrás, para hacer sus papeles de residencia, pero que su corazón era mío,  que el nunca pensó que querría casarse con alguien,  que si yo quería hacíamos un boda para mi familia, pero que yo no podía tratar de obtener la ciudadanía, porque no seria legal. Tendría que conformarme con tener un compañero de vida, nunca había pensado tan modernamente, siempre tuve la idea de casarme, y hacer una boda, pero tal cosas hay que tomarlas como llegan, me entregue de lleno a la reparación del apartamento, y ni siquiera le dije a mi familia del tema.

 

 

 Me tranquilicé pero tenía un vacío en el corazón, no podríamos casarnos por el momento, eso me daba tiempo para  aclarar mis dudas.

 

 

 

Publicado en  on Agosto 5, 2008 at 11:29 pm Comentarios (2)
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David IV (la duda y la sorpresa)

 

La verdad la actitud de mi madre me sorprendió bastante, nunca había mencionado esa posibilidad, no estaba lista para irme de mi casa y menos con un hombre que acababa de conocer, le seguí el juego por el momento, solo para molestar a mi cuñada, quien de inmediato se indignó y dijo: “Yo tengo mas tiempo en la familia y no se porque el tiene mas derechos que yo”. 

 

El tiempo paso y David volvió al país, debo decir que sí, me envió el televisor junto a un PlayStation, un Home Theater y mas de 30 películas originales en DVD, eso fue una sorpresa para mi familia, quienes no acababan de entender la generosidad de David, y su tan repentino compromiso.

 

Apenas llegó, se hospedó en mi casa ni si quiera llamo a su prima quien se sorprendió de verlo la mañana siguiente, mientras esperábamos un taxi a para ir a comer. Mi madre seguía con la idea de que el viera el apartamento, y yo que todavía no decidía si eso era algo serio, le seguía la corriente ya que era obvio que tenia relaciones con el, y que el estaba muy entregado a mi, días después, mi madre y mi tío nos llevaron al apartamento dándole ideas a David quien en ese momento estaba  casi asustado de la actitud de mi familia de regalarle un apartamento a cambio de su compromiso. Se le veía encantado y haciendo planes de remo delación con mi tío, pero sabia que en el primer momento a solas me diría su verdadera opinión.

 

Sin embargo no fue así, David estaba tan emocionado como mi madre con el apartamento, y me dijo que apenas llegara me enviaría dinero para pintarlo y cambiar los gabinetes de la cocina. Parecía que estaba en una dimensión desconocida donde nadie mas veía con claridad, que apenas tenia 5 meses conociendo a David, y que a pesar de todo, no sabia nada de el. Tuve dudas sobre mi cordura al ver a todos llevándose tan bien, me pregunte si debía llevarme de la opinión general, y acepta a David como mi futuro  y seguro esposo, porque parecía que yo era la única que tenía dudas al respecto.

A los 12 días David regreso a New York, me envió el dinero prometido, para las reparaciones, y así comenzó todo. Estaba entregada a mi búsqueda de plomeros y pintores, cuando recibí una llamada de David. Me decía que tenia que hablarme en serio que si lo nuestro iba  a funcionar yo tenía que saber algo. Me asuste porque pensé lo peor, pensé que no volvería, que no me quería o que mi madre lo había asustado con la presión del apartamento, pero fue algo diferente. Me dijo que me amaba que nunca pensó que encontraría alguien como yo, que  quería compartir su vida conmigo, y tener hijos, que el me enviaría todo el dinero para amueblar y reparar el apartamento, que estaba haciendo lo posible para  venir al país a vivir conmigo, pero que el no podría darme lo que yo ansiaba un matrimonio, porque el ya estaba casado.

Publicado en  on Agosto 2, 2008 at 7:23 pm Comentarios (1)
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