David…La Condena

Todo fue saliendo mas o menos nos mudamos, al  apartamento el venia cada dos meses, mi familia me atacaba porque pensaba que el gastaba todo en viajes y no ahorraba, cuando el estaba aquí todo era maravilloso, pero una vez llegaba a NY empezaba la inseguridad, la zozobra, el me llamaba a cada minuto, diciéndome que sabia que yo lo engañaba, que no confiaba en mi, me tenia los nervios de punta, llego hasta  adarme una crisis nerviosa, y decidí dejarlo,,hable con mi madre y me dijo que estaba bien que podía echar todo eso para a tras, que no importaba, pero ese mismo día me llamaron de NY, a David le había dado un infarto, estaba entre la vida y la muerte, me sentí culpable, le ore mucho a Dios, hasta le prometí que  si el vivía, yo estaría para cuidarlo, no sabia que esa seria mi condena…el ir y venir de hospitales, tanto sacrificio, pero el no cambio, apenas se sentía bien hacia todo tipo de desarreglos, comía lo que no debía, tomaba alcohol, y caía en lo mismo, como si eso fuera mi responsabilidad, yo que era menor que el tenia que echarme encima el compromiso de lo que el iba a comer, deje de ser yo misma, el me controlaba totalmente, no visitaba a mi familia deje de salir de noche, porque el no podía, ya que tomaba diuréticos, deje de ver a mis amigas y me convertí en ama de casa 24 horas, mi vida se volvió monótona y sin sentido, y cada vez que quería dejarlo, se enfermaba, se ponía peor, no me dejaba manejar el carro, decía que cuando yo trabajara que me comprara uno, el me controlaba aunque no estuviera en el país. Sufrí mucho. Tuve uno que otro encuentro con Olmedo, para disipar mis penas, pero eran solo noches furtivas interrumpidas por el teléfono, ya que David llamaba a cada rato. Hasta que llego el momento en que David decidió venir definitivamente a vivir al país.

Publicado en  on Noviembre 3, 2008 at 4:21 am Dejar un comentario
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