En la universidad conocí a una chica llamada Josefa, ella era muy bonita e inteligente y hasta pertenecía al coro universitario, llegamos a ser muy amigas y pasábamos los sábados juntas en su casa, ella trabajaba en un hotel 5 estrellas, donde conoció a Fausto, un venezolano de baja estatura pero de buen ver, quien trabajaba en la recepción, se hicieron novios y el paso a formar parte de nuestro grupo de amigos, una vez salimos, en parejas, ellos dos, Heriberto y yo, bailamos toda la noche y lo pasamos muy bien, pero en el regreso a casa Heriberto me comento que ella le había preguntado que hacia el conmigo, cuando podía tener a cualquier mujer, eso no le gusto a el, que me dijo que ella no era mi amiga, y menos a mi, pero lo pase por alto.
Seguimos frecuentándonos, y Fausto llego a ser como un hermano, para mí, se aparecía en mi casa sin motivo, solo para conversar, comer algo y rentar una película, se hizo amigo de Heriberto también, y me volví su confidente en asuntos amorosos, lo que no le gustaba a Josefa que resentía la atención de Fausto hacia mi.
Una tarde estaba cocinando en casa de Josefa, cuando ella decidió invitarlo a comer con nosotras, me pidió que lo llamara en su tono morboso y burlón: –Dile a tu amigo si quiere venir a probar esto—lo llame y dije: –Estoy cocinando unos camarones ¿quieres probarlos?— a
lo que me respondió que si, que le diera 15 minutos para llegar a mi casa, le aclare que no estaba en mi casa sino donde Josefa, y para mi sorpresa cambio de tono y me dijo que tenia el auto dañado, que no podía ir. Debo aclarar que el y Josefa viven a 8 calles y mi casa queda en otra provincia cruzando un puente, pensé que el no estaba en animo de afeitarse y arreglarse como era obligatorio para el al salir o ver a Josefa, por lo que comprendí el enojo de Josefa, quien había bebido bastante, quien me reclamo que yo tenia un romance con el, y que no sabia que el veía en mi, que yo era una gorda fofa y fea que no me comparaba con ella, y que si lo quería que me quedara con el. Me fui de su casa en ese instante muy ofendida.
Días después, ella me llamo para disculparse, y me invito a un restaurante y a ir de compras, en el camino compramos unas botellas de vino y fuimos a mi casa, donde descorchamos varias botellas y ella siguió pidiéndome perdón culpando al alcohol de su desboque de la semana anterior, en medio de copas surgió de nuevo el tema de Fausto, y ella me confeso que su frustración era por que el nunca le había hecho sexo oral y ella no se sentía satisfecha con el, me dijo también que el nunca pagaba cuando salían que era tacaño, lo que me sorprendió ya que el siempre llevaba y pagaba todo cuando lo invitaba a mi casa a comer, me mostré sorprendida y le dije que el me había hablado siempre de ella, que la quería y la respetaba y que el estaba enamorado de ella, ella lo negó me dijo que lo sentía distante y comenzó llorar, seria el vino supuse, y trate de consolarla, pero entonces ella me pidió que lo llamara y le preguntara (con ella en el otro teléfono) si de verdad la quería, lo llame pensando que sabiendo el como se sentía ella, los dos podrían llegar a un acuerdo en su relación y comunicarse mas. Así que lo hice:
-YO: –Hola, ¿como estas?, tengo que hacerte una pregunta…
EL: – Voy de camino a tu casa, ¿que te llevo?…
YO: — Estoy tomando Vino, pero…
Josefa (en señas) ¡¡¡¡dile que estas sola!!!!
YO: — OK, ven, no hay problema.
El: —Entonces vino será dame 20 minutos…
Cerramos el teléfono y me puse nerviosa, le grite — ¿porque me dijiste que le dijera que si?— ¡y si viene que hago! Estoy muy tomada no me siento bien para recibirlo, ella me dijo que se iba a esconder en un closet y que eso me daba la oportunidad perfecta para preguntarle y seguimos tomando vino y al escuchar el automóvil ella corrió y se escondió en el closet, estábamos borrachas y la risa nos estaba matando, pero me arme de valor y lo conduje a la habitación, el llego y trajo 3 botellas de vino, lo descorcho y brindamos , le pregunte por ella, me dijo que no sabia, que la verdad últimamente ellos estaban alejados y que el pensaba terminar esa relación…eso contestaba la mitad de nuestra pregunta a si que no encontré manera de formularla, y le seguí la corriente, le dije que ella lo amaba que lo pensara bien, tratando de ganar puntos con mi amiga en el closet, pero el se acerco de momento y me dijo que al conocerme todo había cambiado, que desde la primera vez que bailamos juntos y me sintió en sus brazos me quería, que amaba mi espontaneidad, que con ella no era ni libre ni feliz, que ella era una materialista y conmigo podía ser solo el, hubiera o no ganas de salir o dinero, que se sentía muy bien conmigo, qué si yo le daba el si, era mió desde ese mismo segundo.
Se acerco a mi y me beso, yo lo esquivé tomando mi copa, ya yo me había tomado sola 3 botellas de vino ,y solo miraba el closet a ver si ella salía a confrontarlo…Pero no lo hizo la condenada y yo no sabia que hacer y solo sentía los labios de Fausto descender por mi cuello, hablando palabras de amor, lo alejaba de mi pero estaba borracha no tenia fuerzas y me gustaron sus besos, así que lo bese…y me gusto como que tocaba e idolatraba y besaba mis senos, me llevo a otro mundo y ya no diferenciaba la realidad del sueño erótico que estaba viviendo, el llego a mi sexo y lamió mi clítoris , me dijo que lo quiso hacer desde hacia tiempo que yo le pertenecía que me deseaba…sentí su suave y caliente lengua explorándome con pasión y vino mi orgasmo y no pude contener un grito…y eso despertó a Josefa que se había dormido en el closet.
Ella salió y nos vio desnudos en mi cama tan compenetrados que no nos dimos cuenta de su presencia hasta que hablo…
El se detuvo y nos miro a las dos, tomo su ropa, sus llaves y se fue…yo estaba aturdida, ni sabia que pasaba…ella no me dirigió la palabra esa noche, yo le pedí mil disculpas, le dije que fue el vino, que me perdonara…a la mañana siguiente se fue y no me volvió a dirigir la palabra, no la culpo, pero algo dentro de mi me dice que debí haber ganado esa batalla, que ella lo inicio al minimizarme, que la apariencia física no es tan importante, y que debo de tener cuidado con el vino .