Mi amiga annette, quien es caprichosa y neurótica, tiene la tendencia de criticar a todos los hombres que conoce, y sus estándares y gustos están juntos a los de Paris Hilton por lo que siendo ella una chica gorda, de mal carácter y de poco arreglo personal, la hace peculiar, ella cree que encontrara y príncipe en la Internet y en su intento ha conocido muchos candidatos, tal es el caso de Jairo, quien vivía en el interior del país, y se escribieron varias veces y hasta que el se describió físicamente, le dijo que era de tez oscura, y eso fue suficiente para que annette decidiera desecharlo, y me pareció mal por ella así que como sabia su contraseña, me dedique a escribirle al infeliz.
Al principio solo eran correos de cortesía, luego nos contábamos los problemas del día a día, todo marchaba bien hasta que me dijo que me quería ver personalmente, y que vendría a la capital ese fin de semana, no sabia que hacer ya que el no sabia ni mi nombre, y me di cuenta que había metido zapata al alentarlo en su relación con annette.
Así que le escribí una carta desde mi mail, explicándole la situación, que yo no era annette, que había usurpado su mail, que la verdad valoraba su amistad y que estaba dispuesta verlo si el perdonaba mi indiscreción y atrevimiento. A los pocos días me respondió, y me dijo que el había notado el cambio, que si que no importaba el nombre y que de todos modos sus planes estaban hechos para ese fin de semana, así que quedamos de vernos en un mall popular del centro popular del centro de la ciudad, cerca de la parada de autobuses, fui a mi casa y me arregle nerviosa, llame un taxi con la esperanza de llenar sus expectativas, llegue mas temprano así que tuve que esperarlo, me dijo que vestiría una camisa color beige, y un pantalón negro, y me senté en un banco donde podía verlo llegar… Y llego un hombre delgado, de sonrisa burlona y ojo claros, era de tez mestiza, su cuerpo era atlético y se veía un poco nervioso, no saludamos, y me dio un beso en la mejilla, pasamos la noche conversando, me dijo que era profesor universitario, que era dueño de un instituto de informática en su ciudad, que era soltero y otras cosas, yo le hable un poco de mi, la verdad nos sentimos muy cómodos, se hizo tarde y tuve que irme, no sin antes darle mi numero telefónico, aunque me fui con la duda de si volvería a verlo, pero el tiempo me dio la respuesta.
Tiempo después de varias visitas, encuentros para almorzar y llamadas telefónicas, en las cuales mostramos mutuo interés decidimos irnos de fin de semana a un sitio neutral, no se por que pero se me ocurrió decirle que era virgen, no quería verme obligada tener sexo con el quería darme mi tiempo.
Así que reservamos en un resort ubicado en una isla de la provincia de Samana, nos encontramos en su provincia y de ahí seguimos hacia nuestro destino, llegamos a un hotel, desde el cual nos trasladaríamos en un bote hacia la isla. Nos registramos y cosas del destino, solo quedaba una habitación con dos camas, no supe que decir, pero ahí estábamos en una isla lejos de casa los dos solos y supuse que lo que pasara ahí se quedaría ahí.